2017-04-03

"50 sombras más oscuras" (1/2): el Illuminatus sádico y la esclava sexual Monarca



Como la primera película de la serie, "Cincuenta sombras de Grey", esta segunda, "Cincuenta sombras más oscuras", es la enésima producción hollywoodense de ingeniería social para promover las relaciones humanas pervertidas y prostibularias. También, para encubrir los programas de control mental mediante trauma, como el Monarca, y al mismo tiempo reforzar la programación de los cientos de miles de esclavos que son víctimas de él y que dan forma a las sociedades desde múltiples sectores.

Uno de los carteles del filme ya nos sugiere que estamos ante una esclava Monarca, como muestra la forma de mariposa de su antifaz. Pero también nos habla de toda la parafernalia de encubrimiento, impostura, falsedad, construcción de personajes, que caracterizan a este programa, y por extensión a todo el mundo Illuminati.

Al analizar la primera película ya dijimos que el protagonista masculino, Christian Grey, era un múltiple, un psicópata con mente disociada, como abundan entre los Illuminati. Porque para dirigir la gran carnicería humana y poder seguir durmiendo tranquilo hay que ser un sádico, o contar con personalidades mútiples, incluidas algunas políticamente correctas en la superficie para que toda la farsa del sistema se siga sosteniendo. Hipocresía y sadismo son las dos palabras claves para comprender cómo funciona el mundo.

Por eso este Illuminatus se llama Christian, porque esta gente funciona con múltiples morales que se van colocando como chaquetas en función de los contextos en los que actúan. Enmascarando a los álters sádicos. Esto es, en esquema, en lo que consiste el control mental.

http://deliriousheterotopias.blogspot.com.es/2016/07/cincuenta-sombras-de-grey-hierogamia.html



El peluche-disparador que lleva el niño es un signo de programado.



En su momento las "50 sombras" las interpretamos como 50 álters (aproximadamente), como una mente múltiple. En esta segunda entrega, desde un principio no dicen que Christian vivió una infancia llena de violencia, que le sigue atormentando hasta hoy. Luego veremos que ha sido adoptado por una familia con mucha pasta.

Estamos otra vez ante la práctica de las adopciones entre linajes y familias Illuminati, que son muy importantes en la estructura de poder en la sombra.




Otro tema clásico entre los satanistas que nos gobiernan en la sombra: las rosas blancas, esto es, las vírgenes, el consumo de las primicias, los rituales de desvirgamiento, el sacrificio de la maternidad, etc... Hablaremos de ello después.

Pero también las capas de álters que se envuelven unos a otros para encubrirse.



La pirámide, y al fondo, la torre-falo.



Que después volveremos a ver tras una escena de cama, a la que la esclava sexual parece rendir culto.





Y además las rosas aparecen vinculadas a su trabajo. Christian le regala un ramo con el mensaje "Suerte en tu nuevo trabajo". Este es un detalle importante porque, como veremos, su trabajo formal está muy vinculado a su trabajo como puta de lujo, como esclava sexual.

El capitalismo siempre se ha alimentado de los consumos prohibidos, como la prostitución. Esta película, en un línea similar a "Pretty Woman" es un lavado de imagen muy sutil y muy perverso, del capitalismo prostibulario, valga la redundancia.

Las rosas se las regala, evidentemente, Christian Grey. Evidentemente él ha debido tener algo que ver en que haya conseguido este empleo, como iremos viendo. Después él le dirá que controla la empresa. 

De fondo escuchamos la letra "Nobody said it was easy" (Nadie dijo que fuese fácil). Estas películas las hacen para fomentar en las masas el espíritu de esfuerzo y autosacrificio, que es una de las claves para el control social. Para hacer cada vez más del mundo un campo de concentración en el que todo el mundo desea vivir y contribuye a acondicionar.



A Anastasia Steele la vemos frente a un cristal con dibujo de panel de abejas. Así es como nos ven los Illuminati, como abejas obreras, trabajando sin descanso para su disfrute.

Toda la estrategia de desfertilización que hoy padecemos responde también a esta metáfora. Y esto está muy relacionado con esta película, porque para lo que quiere el Illuminatus Christian a Anastasia es para fornicar con ella sádicamente, para torturarla, para presumir de ella en las fiestas, pero no para casarse con ella y formar una familia.

La vemos a menudo de rojo. Veremos después que esto tiene mucho simbolismo. Y vemos árboles, almendros, creemos, en flor, con el mismo blanco de las rosas y de las vírgenes... desfloradas.



Nos muestran a su jefe como un acosador laboral, precisamente para que contraste con el papel de Christian, que es el verdadero sádico, el lobo con piel de cordero.

Pero todo esto hay que leerlo entre líneas. La película es bastante sutil en este sentido, porque su objetivo son sobre todo las jovencitas románticas y enamoradizas, y lo que persiguen es que su modelo de príncipe azul sea un tipo forrado de pasta, posesivo, celoso, que las ate en la cama y las azote. El sistema funciona empujando los dos platos de la balanza. Produce, sutilmente, la violencia de género, y al mismo tiempo dice combatirla. Lo erotiza y lo carga todo de morbo y de amenaza. Porque está es la clave del poder-religión: sustituciones de carga libidinal.



Anastasia asiste a la inauguración de una exposición de su amigo José, en la que hay 6 retratos suyos. Christian los ha comprado.

Esto nos sugiere ya que ella es una Monarch y él su controlador. Los retratos simbolizan los álters que él ha programado específicamente para su "consumo". Entre propiedad y control mental hay mucha afinidad, porque en última instancia estamos hablando de una forma de esclavitud, perfectamente engranada en el sistema al más alto nivel. Esclavitud hollycapitalista. Los que dicen que la esclavitud fue abolida no han entendido un carajo. Y encima les pagan una pasta en sus puestos universitarios por y para encubrir la verdad.

Seguramente José, el amigo latino de Ana, que la pretende pero no puede competir con la pasta de Chirstian, alude al San Jose bíblico, marido, también, de Santa Ana. Es un esquema parecido: el sujetavelas que tiene que tragar mientras su mujer es violada por un poderoso para concebir un vástago de un linaje de poder.

En esta imagen vemos cómo Ana siente miedo cuando ve por primera vez a Christian. Así es como fomentan en las mujeres el papel de víctimas sumisas.

Anastasia le dice que la dejó porque "le ponía cachondo el dolor que le causaba; y eso sigue hay dentro". Y él le contesta que está intentando mejorarlo. Pero esto es difícil cuando este sadismo se le ha inculcado a este Illuminatus desde la infancia.

Este sadismo es la clave de todo el sistema de poder-religión. Lo hemos desarrollado en "Sacrificios y hierogamias". Lo que trata de hacer este producto de propaganda hollywoodense es que no comprendamos esta estructuralidad del sadismo, pero al mismo tiempo lo normalicemos. Están haciendo lo mismo con todas la perversiones que atacan la familia tradicional y la maternidad natural. Es una guerra en distintos frentes. Y comprender que es la misma guerra es clave para enteder en qué consisten todos ellos: homosexualidad, transgenerismo, pederastia, incesto, pornografía, sadomasoquismo, etc. 

Christian es don perfectito. Todo lo hace bien y no soporta pequeños imprevistos, como que el camarero abra una botella de vino y haga más ruido de lo normal. Estos programados mentales son la vanguardia de la transformación de la humanidad en robots absolutamente desalmados y dedicados a exterminar a los que sigamos teniendo alma, con la máxima frialdad y profilaxis. En este sentido, es muy posible que están poseídos por otras entidades con estas características.

Christian dice que su madre biológica murió cuando él tenía 4 años, que era adicta al crack. Pero esto está ahí para encubrir las adopciones entre familias Illuminati y vendernos la farsa de la beneficiencia y las buenas acciones, que en realidad son también tapaderas para las prácticas criminales que sostienen el sistema, aprovechándose de los más necesitados. La mejor manera de "ayudar" a los pobres no es regalando nada sino no robándoles sus tierras, sus viviendas, sus posesiones, etc. Hay que desconfiar de la caridad, que opera como cortina de humo para encubrir las causas estructurales de la pobreza y otros males que el propio sistema provoca, y al mismo tiempo justifica otras formas de dominación disfrazadas de humanitarismo. Las grandes ONGs son tapaderas del globalismo, la otra cara de la moneda de la guerra generalizada de cuarta y quinta generación que hoy sufre la mayor parte de la humanidad, con métodos cada vez más sofisticados y encubiertos.

Christian le dice que quiere "renegociar las condiciones de su relación". Pero ella sabe que el "necesita ciertas cosas", esto es, sadismo. Por supuesto él le dice, como ocurría en la precuela, que solo harán aquello con lo que ella se sienta cómoda.

Están fomentando de manera muy sutil el sadomasoquismo, exactamente de la misma manera que manipulan a la opinión pública en muchos ámbitos, haciendo que las propias víctimas agradezcan a los verdugos por lo que les hacen. Como han conseguido hacer magistralmente los masones con todas esas formas de tiranía que son los Estados, la democracia, el igualitarismo, el progresismo, etc.



Christian le hace un regalo a Ana. Y le dice: "Sin condiciones". Pero estamos otra vez ante la lógica del regalo envenenado. Esto muestra hasta qué punto no es posible valorar nada exclusivamente en términos materiales, con independencia del contexto vital, emocional, simbólico, como pretenden hacernos creer los economistas dominantes. Todo valor de cambio está siempre vinculado a un valor simbólico, en todo intercambio. La economía es una de las disciplinas más perversas.



Christian le ha regalado un coche, un portátil y un móvil. Este detalle es importante, porque una de las claves para entender el transhumanismo es la carga libidinoso-agresiva de los dispositivos tecnológicos. Su vinculación a las estrategias de ingeniería social de corte pervertido, masoquista, sádico, morboso, etc., es clave, porque lo que el sistema hace es desvincular a un nivel y revincular a otro. Y en última instancia, desfertilizar naturalmente para refertilizar artificialmente. Lo que es importante entender, es que todo esto es intencionado y responde a una agenda, que los cambios son lentos pero sostenidos y apuntan claramente a la muerte de la humanidad.



Ana enciende el móvil y este marca 9:47, esto es 9:11. Otro ejemplo de cómo están vinculando atentados de bandera falsa y programación mental.



En la calle Ana se encuentra con otra joven muy parecida a ella, que la llama por su nombre. Esta es una estrategia narrativa para que el público general vea una cosa —una antigua sumisa de Christian, llamada Leila William—, y el iniciado/programado otra —un álter inconsciente de Ana—.

Esta es una clave para entender la película a fondo. Sin la que el profano está desarmado y simplemente se convierte en víctima de esta ingeniería social. Lo que hacemos con nuestro trabajo es proporcionar recursos para contribuir a que se comprenda cómo funciona todo esto.

Christian dirá después que Leila —onomatopeya de la felación— fue su sumisa hace unos 2 (11) años. Y que intentó cortarse las venas, otro signo evidente de subprograma de suicidio MK Ultra/Monarch. Cuando le cuenta esto a Ana esta parece sorprendida, porque es su propia personalidad compartimentalizada a la que no tienen acceso su frente consciente. Ana tiene un archivo exactamente igual que el de esta otra sumisa. Pero no son dos personas; son dos personalidades disociadas de una misma persona.



Mientras Christian le cuanta esto a Ana vemos en su despacho un cuadro con un camino que se pierde en el horizonte, que es otro tema de programación: el camino único que el esclavo debe caminar sin alternativa, el paso de la inmanencia a la trascendencia que supone la disociación.



Tanto en el archivo de la otra sumisa Leila como en el de Ana, vemos en primer plano que les han espiado, que les han hecho fotos sin que ellas lo supiesen. Este es otro tema de programación mental: el que los esclavos se sientan permanentemente observados por el "Ojo que todo lo ve".

Este detalle nos muestra hasta qué punto la programación mental es coherente con la religión hollycapitalista Illuminati. Y cómo los programados duros no son más que la vanguardia de una forma de control social que se va extendiendo progresivamente a los programados blandos.



Por cierto que en el informe leemos que su segundo nombre es Rose (Rosa). Además, han elegido como fecha de la muerte de su padre el 11 de septiembre de 1993. Y justo un día antes, el 10 de septiembre, el del nacimiento de Ana. Más muestras de cómo atentados de bandera falsa y programación mental están vinculados. Pues en ambos casos la base es el trauma. La "demolición controlada" de los Estados-nación y de la familia tradicional son dos escalas de un mismo plan.

Conviene insistir en lo que dijimos ya del simbolismo de Anastasia. ANA- es la misma doble dimensión de la figura sagrada femenina que encontramos en el anagrama AVM de AVe María. -STASIA hace referencia al éXTASIS, y por lo tanto al trance, a la hipnosis, a la disociación mental, etc.



Por eso Leila se le aparece a Ana en el dormitorio, mientras está en la cama con Christian.

Sin comprender los programas de control mental una gran parte del Hollywood de posguerra no se puede entender. Este personaje-álter es muy importante en la película, que paradojicamente casi no muestra de manera explícita sexo sadomasoquista. Pero al inconsciente si le llega este doble juego.



Ana coge en el supermercado un tarro de helado Ben&Jerry's de vainilla, que Christian se queda mirando atentamente. Probablemente se trate de uno de esos productos vinculados de forma sistemática a la programación mental de numerosos esclavos, de manera que funcione como disparador de disociación.

Los padres adoptivos de Christian organizan una "gala benéfica" y este quiere llevar a Ana. Pero ella dice que no conoce esos ambientes, ni tiene ropa ni un corte de pelo adecuados. Este es, otra vez, un tema de programación mental, tan viejo como la Cenicienta.

Lo significativo es que sea él el que se ocupe del vestido y de llevarla a un salón de belleza. Porque estamos ante una práctica habitual entre las esclavas sexuales, que no tienen capacidad ni siquiera para decidir lo que se ponen o cómo se peinan o maquillan. Todo forma parte de personajes y de álters programados por sus controladores en función de las misiones y los objetivos (humanos) previamente estudiados pormenorizadamente. Estudian los gustos y debilidades de un alto político, embajador, monarca, juez, y progaman álters de esclavas o esclavos a su medida.



Justamente mientras hablan de la fiesta que van a dar sus padres, del vestido y del salón de belleza, Anastasia vuelve ver a su álter Leila en la calle. Lo que confirma que en realidad estamos ante una esclava y un controlador que le está ordenando una misión. Ana le dice a Christian que está viendo, de vez en cuando, a Leila, y este reacciona como si fuese lo más normal del mundo, porque de hecho sabe que es un álter en su mente disociada. Simplemente está teniendo fugas y necesita pasar por la base secreta de torno para reforzar su programación.

Se ven también, en otras tomas, unas botas rojas, que recuerdan a otro tema de programación como son los chapines de rubíes de "Alicia en el País de las Maravillas".



Christian tiene marcas de quemaduras en el pecho. Esto se acerca a lo que nos han contado Fritz Springmeier y Cisco Wheeler de los Illuminati, que suelen tener también marcas de tortura, como los esclavos MK Ultra/Monarch, pero menos visibles. Él es uno de estos programados, pero de más categoría, de un linaje Illuminati. A la mayoría también los someten a programación, pero no de una manera ni tan sistemática ni tan intensa.



Juegan con el sentido de lo que dicen. Christian afirma que tiene "límites infranqueables". Y ella le contesta que "necesitará un mapa de ruta". Todo esto, que es una simple metáfora para el profano, alude a la programación mental. Nada es espontáneo o natural en Hollywood. Todo responde a la agenda de dominación total y está muy pensado para dar forma a la realidad.



De hecho él le dice que le dibuje con un pintalabios esos "límites infranqueables" en su pecho, y ella dibuja una forma con 5 líneas, 3 de ellas formando un rectángulo, rematado por otras 2 en forma de pirámide invertida. Lo significativo es que esta especie de ataúd invertido encierra las quemaduras que tiene él en el pecho y que gime de dolor mientras ella lo dibuja. Lo hacen, de nuevo, refiriéndose a la "hoja de ruta".

Evidentemente todo esto alude al control mental mediante trauma. Pero también al abuso ritual y al simbolismo sacrificial del corazón, como encontramos particularmente en el Antiguo Egipto. Por cierto que en una imagen anterior veíamos, a la espalda de Christian, la torre-falo, que nos habla de abuso sexual infantil, de sodomía.



Muchos de los cuadros de Christian son de temas de lucha, de boxeadores, que enfatizan la rivalidad gemelar, que sabemos es central en la programación Illuminati.




Lo que es realmente Anastasia nos lo confirma el nombre del salón de belleza al que la lleva Christian: "esclava". Más claro el agua. Pero el profano no se enterará ni del nodo. Porque vive en su mundo, o mejor, en lo que cree que es su mundo, que en realidad es el mundo que han contruido para él las élites.

Es increíble hasta qué punto el borregomátrix se está dejando transformar por modelos sociales que en realidad son los derivados de lo mas rastrero, perverso, inhumano. Y que cuanto más ascendemos en la pirámide de poder más opera esta lógica paradójica, encubridora, hipócrita. Pero, en el fondo, sadomasoquista, la propia del síndrome de Estocolmo, como ha comentado Rafapal en relación con los movimientos de izquierda. Pero que de hecho es una mecánica mucho más genérica, que afecta a todo.



El salón de belleza lo regenta Elena Lincoln, a la que llaman "Mrs. Robinson", una amiga de la madre adoptiva de Christian. Con ella él ha sido sexualizado desde que era un niño, una práctica muy habitual entre los Illuminati. De esto nos ha hablado Brice Taylor para el caso de los Kennedy. De hecho Ana afirma que Elena "abusó" de él.

Por cierto Christian se encuentra con Elena con el trasfondo de los colorines, y más referencias a la "esclava".



Insisten en mostrarnos la palabra "esclava", dejando claro lo que es Ana, aunque se aleje algo del inglés "slave". Y además vemos este rótulo cuando están hablando de Mrs. Robinson y de su abuso de Christian, así como de otras de sus "sumisas". Y cuando él llega a decirle que si no hace lo que él le dice la cogerá en brazos para obligarle. Pero el 99% del público no entenderá nada, porque está adoctrinado para no comprender estos programas, y porque Hollywood tiene una gran maestría en la manipulación de masas, en el encubrimiento, en los sentidos múltiples.



Aquí vemos cómo Christian es un controlador, el que se ocupa de llamar a un peluquero para arreglar a una de sus esclavas, para una determinada misión.



También se ha encargado de que le compren vestidos caros para estas misiones.

En este doble juego, esto es, en lo que ve el profano y el iniciado, está la clave para comprender esta película y cómo opera como ingeniería social. El borrego programado verá una relación de amor, en la que una joven humilde encuentra a un generoso príncipe azul, que se desvive por complacerla, generosamente. Los que sabemos un poco de todo esto veremos que esta es la realidad de la esclavitud MK Ultra/Monarch, que opera al máximo nivel y en todos los sectores del poder-religión prostibulario. Y que se basa en la tortura, el abuso y el sacrificio humano.



Así, aunque sea de manera sutil, el modelo social que esta película está fomentando es el de una esclava, prostituta y enajenada mental, todo ello mediante un programa secreto controlado por agencias de inteligencia al que ni siquiera tienen acceso los llamados Estados de derecho. Una mecánica que opera en las sombras de la realidad que vemos, como los álters operan en las sombras de estos esclavos, que ni siquiera saben que lo son.

Continúa en http://deliriousheterotopias.blogspot.de/2017/04/50-sombras-mas-oscuras-22-normalizando.html.

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015).