2017-01-01

Pederastia, satanismo y control mental en Australia (1)


La niña Fiona Barnett practicando una felación al ex-Presidente de EEUU Richard Nixon, en un avión, en la base militar de Fairbairn, Australia. Dibujo de FB.

Una de las claves de bóveda del poder hoy es la pederastia. Pero es necesario entender que esta está estrechamente vinculada con los programas de control mental mediante trauma, y a su vez con el satanismo. El verdadero poder en la sombra, y en particular el que hoy padecemos en el imperio atlantista-sionista, se basa en estas redes en las que pederastia, control mental y satanismo se anudan.

Una de las fuentes privilegiadas para conocer estas redes es la australiana Fiona Barnett, que desde 2015 viene exponiendo su propia experiencia como víctima de abuso, al menos desde los 2 años. Y que no solo nos lo dice de palabra, sino también con una serie de dibujos tremendamente expresivos y concretos, al tiempo que velan, en parte, su crudeza. Sin duda no son tan atractivos como las campañas de desinformación que las agencias de inteligencia y los medios de estupidización de masas emprenden para tender cortinas de humo frente a estas fuentes directas de lo que se cuece en las cúpulas podridas del poder-religión.

Desde que Barnett está exponiendo estos abusos, como es habitual, está siendo amenazada y perseguida, y sus denuncias ante la justicia quedan en nada. “Australia es un refugio para la pedofilia” afirma esta víctima. No solo Australia. Todo Occidente es un refugio para estas prácticas, porque son la clave de bóveda del sistema, y nada cambiará mientras el fenómeno no sea conocido y comprendido por una masa crítica suficiente de la ciudadanía. A esto nos dedicamos.

Barnett nos dice que estas redes se alimentan de distintas fuentes: niños secuestrados, niños criados específicamente para ello en bases secretas (que ni siquiera tienen un certificado de nacimiento, esto es, son formalmente mercancía humana, no solo fácticamente como el resto), y niños nacidos en familias que practican abuso intergeneracional, y que son las más aptas para reproducir el sistema y ocupar los puestos más altos de poder. Abusados que se convierten en abusadores. El Falo reina.

Fiona Barnett afirma que ha sido testigo, a lo largo de su infancia, de violaciones, torturas y asesinatos de más de una centena de niños.


Barnett nos dice que fue violada, cuando tenía 5 años, por Bob Hawke, Primer Ministro australiano entre 1983 y 1991. Dibujo de FB.


Ritual de desollamiento y cremación en Kurnell Beach. Dibujo de FB.


Barnett nos dice que Paul Keating, Primer Ministro australiano entre 1991 y 1996, y aficionado a la necrofilia, violó y asesino, y luego mando enterrar, a un niño de 5 o 6 años en una playa privada en Kurnell. Dibujo de FB.


Fiona Barnett fue también violada, aun más joven, por Gough Whitlam, otro Primer Ministro australiano (entre 1972 y 1975). Dibujo de FB.

Tantos primeros ministros, a lo largo de periodos tan extensos, deberían ya hacernos comprender que este fenómeno no es una anomalía sino el paradigma, que la pederastia, el control mental mediante trauma y el satanismo son estructurales. Hasta que no se comprenda esto no se habrá comprendido nada de cómo opera el poder-religión. 

Gough Whitlam le decía:
“Ven y siéntate en el regazo de tío Gough.”
El abuso y el control mental se basan en la confusión de roles, inculcada a menudo en familias con abuso intergeneracional, en las que los niños se acostumbran a mantener relaciones sexuales violentas con sus padres desde que son bebés. Estas redes se extienden después al ámbito institucional, en el que los abusadores siguen encarnado estos roles familiares ambiguos, para seguir confundiendo a sus víctimas, que no conocen otra realidad más que esta, en la que los adultos que los protegen y los maltratan coinciden.

Aquí vemos ya cómo se vinculan la pederastia, y en concreto la que tiene lugar en el ámbito familiar, y los programas de control mental institucionales. El controlado mental ideal es aquel que ha nacido ya en un ambiente de abuso, que no ha conocido otra cosa, que lo ha naturalizado, que padece trastorno de disociación de la personalidad desde que es un bebé. 


La niña Fiona Barnett, practicando una felación a John Kerr, Gobernador General de Australia entre 1974 y 1977, en una orgía pedófila en el mismo Parlamento de Australia en Canberra. Dibujo de FB.


Dibujo de FB.

Barnett sufrió programación mental mediante trauma en la base militar de Holsworthy, así como en el reactor nuclear Lucas Heights. Dos de sus controladores fueron John Gittinger y Antony Kidman, el padre de la actriz Nicole Kidman.

Nos dice que en Holsworthy se llevaba a cabo la cría en cautividad de niños, para ser utilizados como ratas de laboratorio para experimentos científicos.

En el dibujo anterior vemos en qué consisten los programas científicos de control mental mediante trauma. El objetivo es producir seres superdotados, con capacidades extraordinarias, bien en lo físico o en lo psíquico, según el subprograma de que se trate. Y que estas cualidades excepcionales queden confinadas en álters disociados, que después se pueden activar a voluntad mediante disparadores de diverso tipo.

La mecánica es exactamente la misma para el caso de estos controlados mentales duros, y para los blandos, esto es, para el resto de la ciudadanía, a través de los medios de masas, Hollywood y la Hollymúsica. Solo varía la intensidad. Esta es otra de las claves para comprender el sistema perverso de poder-religión que padecemos.

Hay que destacar que estos medios son utilizados tanto para los unos como para los otros. Esto supone participar, aunque sea indirectamente, en los mismos rituales traumáticos que sostienen todo el sistema. El terrorismo, las catástrofes, los accidentes, las pandemias, la mayoría ingenierizados por el propio sistema, operan de la misma manera, de nuevo a los dos niveles. Padecemos un inmenso MK Ultra colectivo, y esto es parte de la religión hollycapitalista, en la que la mayoría son fieles inconscientes, creyéndose y empatizando con las narrativas oficiales, y siendo así manipulados. Como en otras épocas se creía en el Juicio de los muertos o en el Infierno. Cambian las formas pero la mecánica es la misma, la mecánica hierogámico-sacrificial. En lo que hay que insistir es en que todo esto opera a nivel mágico, propiciatorio, simbólico, de una manera mucho más poderosa de lo que las mentes adoctrinadas en la racionalidad creen.

Lo sé por experiencia propia, como español residente en Alemania, donde este adoctrinamiento racionalista es extremo, hasta el punto de conformar una sociedad particularmente sociopática. La mayoría de los alemanes son víctimas inconscientes de una represión feroz por parte de las élites atlantistas-sionistas, incluidas sus propias élites. Sufren el síndrome de Estocolmo, según el cual acaban amando a sus verdugos. Y cuando un humilde español trata de hacérselo ver, reaccionan con orgullo, complejo de superioridad y agresividad reprimida. Hablamos, naturalmente, solo de la mayoría de los alemanes, especialmente de los más adoctrinados por el pensamiento dominante, los más cultos, no de todos.


Dibujo de FB.

Otras prácticas de condicionamiento practicadas en la base de Holsworthy. En este caso, de lo que se trata es de vincular las llamadas de auxilio —“!Mami!”— con la ingesta de líquidos que provocan vómitos de sangre, para así programar la pasividad ante el abuso y la tortura, y la desvinculación de las víctimas de sus allegados. Pasividad ante el sufrimiento que está en la base de la disociación mental. La clave de bóveda del sistema es el sadismo científico, la producción de seres patológicos instrumentales a la agenda de dominación global. De los campos de concentración nazis a las bases secretas de hoy hay una total continuidad (Operación Paperclip).


Dibujo de FB.

Otra de las prácticas de programación mental a la que la sometían en la base de Holsworthy. En este caso la torturaban con electrocución, otra vez, hasta que no obtuviesen respuesta, lo que significa que se ha producido la disociación de personalidad tolerante e impasible al dolor.


El psicólogo y bioquímico Antony Kidman, y su hija, la actriz Nicole Kidman, que según Barnett forman parte de esta red de abuso y control mental. Dibujo de FB.

!Tan rubios, tan guapos, tan ricos, tan perversos, tan pervertidos!

Fiona Barnett fue también violada, cuando tenía 14 años, por el actor John Anthony Bell, en presencia del científico Antony Kidman. El día siguiente Kidman la ató a una silla y la torturó, en presencia de su hija Nicole Kidman, que observaba y sonreía con los brazos cruzados.


Ritual de desollamiento sobre un altar, en el que se puede leer la participación de Antony Kidman. Dibujo de FB.




Dibujos de FB.

Barnett nos habla también de una cámara frigorífica, en la base militar de Holsworthy, en la que se congelaba a niños, como si fueran trozos de carne, colgados de ganchos. La frase "si eres malo, el ogro te comerá" es rigurosamente cierta.

La antropofagia, como el incesto, son los tabúes fundamentales de la cultura humana, y las castas que ostentan el verdadero poder-religión tienen que retornar una y otra vez a estas transgresiones para sostener la inmensa trama de dominación que hoy padecemos.

Continuará.

Referencias:

https://www.facebook.com/fiona.barnett.940

http://humansarefree.com/2016/02/satanic-pedophilia-network-exposed-in.html

https://www.youtube.com/watch?v=zln_Nq-1C0c

https://pedophilesdownunder.com/

Pedro Bustamante es autor de "Sacrificios y hierogamias: La violencia y el goce en el escenario del poder (1 y 2)" (2016) y "El imperio de la ficción: Capitalismo y sacrificios hollywoodenses" (2015). Colabora en diversos medios alternativos como El Robot Pescador, El Espía Digital, Katehon, La Caja de Pandora y Csijuan.